Las Competencias Necesarias En El Ejecutivo:

Las organizaciones han ido evolucionando y Panamá no escapa de esta realidad, factores como: la educación, la globalización, la economía, los cambios en los procesos productivos, la tecnología y las comunicaciones, han hecho que quienes las dirigen tenga que contar con las competencias que les permitan relacionarse con los mercados, clientes, proveedores, colaboradores, aliados estratégicos y socios de negocios. Hay que identificar metas, relacionarse con el entorno, sus tendencias y desarrollar estrategias para obtener resultados efectivos.

El conocimiento es un factor importante, muchas organizaciones, tienen la disposición para reforzar la formación a través de capacitación adicional.

El éxito de toda organización está en alinear a las personas de su equipo hacia los objetivos propuestos, para que compartan de manera genuina la misma visión y misión. Ese nivel de compromiso, de sinergia, lo logra un líder a través de su capacidad de interactuar con otras personas, escuchar y manejar las situaciones de posibles conflictos.

Hoy día vemos cómo en muchas organizaciones se realizan cambios en las funciones de los colaboradores sin ninguna evaluación previa, esto debilita la posición actual y hace ineficiente la nueva. Se requiere evaluar los perfiles, ubicar al personal en los puestos en que desarrolle sus puntos fuertes, y saber si están en el proceso e identificar cuando se desvían. Deben administrar sus procesos a través de indicadores.

En nuestros tiempos, el ejecutivo no agrega valor por sus conocimientos, títulos o autoridad, sino por transferir conocimientos y lograr cambios de comportamiento. Hay que capacitar y motivar al equipo. Se trabaja en base a prioridades, se delega y empodera.

El servicio es estratégico, las empresas están orientadas por el cliente y sus necesidades. Vemos cómo se desperdicia la oportunidad de lograr una ventaja competitiva utilizando el servicio como un elemento diferenciador.

En forma oportuna los problemas se deben identificar adecuadamente, implementar soluciones, controlar y evaluar.

En este siglo, para dirigir una organización, más que una educación formal, es relevante saber cómo el ejecutivo va a interactuar con la organización y su entorno. Se valoran las cualidades personales, esas que no se adquieren en una universidad y que no se pueden enseñar, como: los valores, el comportamiento, la voluntad, la actitud, el respeto, la sinceridad, el autocontrol, la pasión, el entusiasmo, la asertividad y el aprendizaje a través de experiencias.

 

Los comentarios están cerrados.