Informalidad y oportunidad:
Entre 2005 y 2015 se crearon 464 mil 056 empleos, de los que 78 mil 204 (17%) son informales. No obstante, el 70% de ese aumento en la informalidad ocurrió en los últimos 3 años (2012-2015), período en el que esta subió casi 3 puntos, de 37% a 39.9%, a pesar de que se mantiene aún por niveles muy inferiores a los de hace una década (46.6% en 2005).
Poco se sabe acerca de la informalidad, a menudo estigmatizada como un segmento laboral “cuasi delictivo”, asociado a actividades de buhonería. Pero hay 94 mil 734 trabajadores informales laborando en empresas del sector formal de la economía y existe un número importante de oficios con altos grados, como 52% de los trabajadores en el comercio son informales; también 61.4% de los artesanos de la construcción, minería, industria y mecánica; 50.2% de los operadores de maquinaria y 56.7% de los trabajadores no calificados. Más aun, cualquier persona que presta sus servicios sin un contrato laboral ni el cumplimiento de sus compromisos con la Caja de Seguro Social y la Dirección General de Ingresos es un informal.
Algunos de los factores que inciden sobre el reciente aumento de la formalidad incluyen: 1. Crecimiento económico superior a la capacidad de expansión de sector formal; 2. Demanda de productos y servicios mayor a la oferta de economía formal; 3. Imposibilidad del sector formal de absorber crecimiento poblacional; 4. Rigidez del régimen laboral vigente; 5. Costos de la formalidad; 6. Rapidez para establecer negocio informal; 7. Escasas barreras a la informalidad; 8. Apertura comercial y globalización; 9. Limitado acceso y alto costo de crédito a microempresas; 10. Requerimientos de educación/experiencia para empleos formales; 11. Desconocimiento de beneficios de la formalidad por parte de la población; 12. Asunción temprana de responsabilidades familiares por parte de jóvenes; 13. Alto costo de la vida, que obliga a jóvenes a buscar sustento a corto plazo.
El Estado se ha venido preparando para luchar contra la informalidad a través del Programa de Asistencia al Sector Informal (PASI), que busca “formalizar la informalidad” a través de cuatro leyes. Estas leyes son la Ley 129 del 31 de diciembre de 2013, que promueve el acceso al crédito y moderniza el sistema de garantías mobiliarias, a través de la hipoteca sobre bien mueble y dicta otras disposiciones.
La Ley 130 de 31 de diciembre de 2013, establece el marco normativo prudencial para las instituciones de microfinanzas y modifica algunas disposiciones de la Ley 10 de 2002, que define las normas con relación al sistema de microfinanzas. La Ley 132 del 31 de diciembre de 2013 crea la Microempresa de Responsabilidad Limitada (MRL) y establece incentivos para la inclusión del sector informal en la economía formalizada. Por último, la Ley 135 del 31 de diciembre de 2013, que modifica la Ley 24 de 2002, que regula el servicio de información sobre el historial de crédito de los consumidores o clientes.
El marco normativo de estas leyes está en proceso a través de Ampyme (Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa) cuya implementación convertirá a muchos informales en empresarios integrados al sistema de seguridad social y plataforma fiscal del país.