Hay que actuar con dignidad

La dignidad es sinónimo de respeto, es una cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia uno mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden. Como fiel defensor de la presunción de inocencia no soy quién para juzgar a los Waked, pero lo que sí me causa irritación es que de otros lares vengan a imponernos políticas y directrices, muchas de las cuales son el pan nuestro de cada día en las naciones poderosas.

Si América Latina tuviera la unidad que se necesita, hace tiempo se hubiera convertido en una fuerza tan grande con la capacidad de redactar sus propias listas negras, en las cuales, de seguro, incluiríamos a Francia, España, Inglaterra, EE.UU. y muchas más, por el saqueo y el robo descarado que han patrocinado desde los tiempos de la colonia. Ayer se llevaban nuestras riquezas, asesinaban y esclavizaban a nuestros coterráneos, hoy nos quieren dar lecciones de moralidad, cuando primero deben ver la viga en sus ojos.

Rechazo la injerencia de los poderosos contra Panamá y aplaudo lo que hace poco expresó nuestro presidente Juan Carlos Varela, cuando dijo que los grandes no deben utilizar a nuestro país para dirimir sus entuertos, sus problemas. Me da lástima observar cómo panameños distinguidos, por aquello de atacar a quienes hoy gobiernan, no reparan en el daño que le hace al Estado panameño. También deploro la actitud, a veces, débil de nuestro mandatario en temas tan sensitivos.

Recuerdo que, en los primeros meses de Gobierno de Guillermo Endara, El Grande, funcionarios mejicanos lo acusaban de ser un vendido a los intereses de EE.UU., Endara, cansado de tanto ultraje, recurrió a la dignidad cuando dijo que no sabía cómo una organización política, como el Partido Revolucionario Institucional mejicano se había mantenido en el poder por casi 70 años. Afirmó que solo a través de los paquetazos, fraudes y robo de urnas se puede dar ese milagro. Endara les habló alto y claro a los gobernantes mejicanos, les dijo la verdad en sus caras; actuó con dignidad. Y de vendido a los gringos, difiero de los mejicanos en eso, al extremo que el propio Fidel Castro reconoció lo contrario en las cuatro cumbres iberoamericanas donde departió con nuestro presidente.

Las madres de la Plaza de Mayo, en Argentina, tienen su lista gris, roja, etc., de los Gobiernos que patrocinaron la muerte de casi 40 000 almas inocentes, y de seguro que la encabeza EE.UU. Los chilenos que todavía lloran a sus muertos, debido a la tiranía de Pinochet, también tienen su lista negra, y de seguro, la encabeza, EE.UU.; los centroamericanos que perdieron a sus seres queridos en esa lucha de poder entre la ex URSS y EE.UU., también tienen su lista negra y, de seguro, la encabeza, EE.UU.

Ayer utilizaron la esclavitud como forma de demostrar su poder, luego buscaron el tema del comunismo para sojuzgar a los pueblos y masacrar a miles de seres humanos; hoy tienen como caballito de batalla el tráfico de drogas y el lavado de dinero. En el tema de las drogas la oferta nace ante una gran demanda y resulta curioso que el mayor consumidor de drogas, precisamente, es el pueblo de EE.UU., entonces, pregunto ¿en dónde abunda la droga, en dónde se mueve el lavado, en dónde están los mayores narcotraficantes, en dónde los mayores lavadores? Por eso hoy acuño el sobrenombre de ‘narcogringos '.

¿Recuerdan el caso Irán-Contras? Sí, aunque parezca mentira, así fue. A mediados de la década del 80 se rumoreó que un gobierno gringo se hizo de la vista gorda, permitiendo la entrada de drogas en su territorio, para con ese dinero comprar armas, que luego irían a parar en manos de los contra sandinistas. ¡Vaya clase de moralidad! Si desean saber más de esto, vayan a El Renacer y entrevisten a, Noriega. Hagan lo propio con el coronel de EE.UU., Oliver North, o con quien todavía queda del clan de, Pablo Escobar Gaviria.

Por lo anterior y por mucho más, cuando veo a franceses, alemanes, ingleses o gringos haciendo sus listas negras, me adentro en mis reflexiones imaginando que algún día una nación poderosa se levantará para hacerlos pasar por los mismos tormentos y sometimientos de los que hacen gala.

Hoy, es el momento propicio para apoyar a las empresas que están en esas listas, hoy es el momento propicio para leer, aún más, los diarios La Estrella de Panamá y El Siglo , con ello le damos una bofetada a quienes nos vienen a imponer clases de moralidad y de ética, cuando su patio está ardiendo por la falta de ellas. Necesitamos a un presidente como Roberto F., Chiari, ese que les dijo sus verdades a los gringos y rompió relaciones con EE.UU. por lo del 9 de Enero; necesitamos a un Endara, quien como presidente tachó de trogloditas a los gringos, al querer imponerle otra quinta frontera para alojar a los cubanos que huían de Fidel.

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