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Turbulento escenario ante posible retorno de Ricardo Martinelli

El expresidente Ricardo Martinelli parece haber tomado una decisión en torno a su situación en el proceso de extradición que se le sigue.

A 27 días de cumplir un año detenido en una prisión federal en Miami, EE.UU., los abogados del exmandatario analizan su posible retorno voluntario a Panamá, desistiendo así de los recursos presentados ante el Tribunal Federal de Atlanta, entre los que se solicitó una revisión de la fianza que había otorgado la jueza Marcia Cooke el 14 de febrero pasado y que está sujeta a la decisión de los magistrados de este Tribunal.

A esto se suma un punto que podría complicar el escenario político y judicial de su caso: el próximo torneo electoral, las primarias del partido Cambio Democrático y la situación de la Corte Suprema de Justicia.

La idea de regresar de manera voluntaria a su tierra podría tomarse como un cálculo político hasta cierto punto riesgoso, tomando en cuenta que no existe una norma que estipule un tiempo definido en que el Departamento de Estado de EE.UU. haga efectiva la entrega de un ciudadano solicitado en extradición.

Al desistir de los recursos de apelación que actualmente siguen su curso en el Tribunal Federal de Atlanta, el tiempo de retorno quedaría en manos del Ejecutivo norteamericano y del panameño. La decisión, entonces, sería meramente política.

El proceso de extradición detalla que una vez fuera de la esfera judicial, el extraditado queda en potestad del Departamento de Estado, entidad encargada de los arreglos y logística antes de la entrega del requerido. Esto previamente coordinado con el Estado solicitante, quien tiene que enviar una delegación a Estados Unidos para recibir a Martinelli y concretar la entrega.

El partido Cambio Democrático, del cual Martinelli es fundador —y presidente, hasta el 21 de enero de 2018— realizará elecciones primarias el domingo 12 de agosto.

Para esta aspiración, de acuerdo con la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones Primarias de Cambio Democrático, Emma Correa, Martinelli podría enviar al colectivo un poder ‘apostillado’ con su abogado o representante, en el que presente su deseo de competir como candidato.

La candidatura lo revestiría con un fuero electoral que impedirá que continúe el proceso penal en la Corte hasta que el Tribunal Electoral lo levante.

FISCAL PIDIÓ VACACIONES

Otro factor a tomar en cuenta es que al volver a Panamá, Martinelli deberá presentarse a una audiencia para que el fiscal de la causa, Harry Díaz, sustente la acusación en su contra.

Cabe señalar que el 8 de mayo pasado, Díaz envió una misiva a sus colegas en la que comunicó que hará uso de 17 días de vacaciones, a partir del 6 de agosto, hasta el día 22 del mismo mes.

En este sentido, Díaz designó como suplente de su despacho al magistrado Wilfredo Sáenz. No obstante, según el magistrado Díaz, su suplente no podrá ocupar su lugar como fiscal acusador en el único caso —de los ocho que están en la Corte—, por el cual se podría juzgar a Martinelli tras su retorno a Panamá, ya que así lo exige el Tratado de Extradición firmado entre Panamá y Estados Unidos.

En todo caso, a su llegada a suelo panameño, Martinelli deberá acudir a una audiencia, en la que participarían los nueve magistrados de la Corte, para la imposición de una medida cautelar restrictiva de la libertad, dependiendo de las consideraciones que se le concedan. Por ejemplo, en razón de su supuesto deterioro de salud, podría solicitar casa por cárcel o detención preventiva en un hospital.

Recordemos que la Corte declaró en rebeldía a Martinelli en octubre de 2017 y el fiscal Díaz lo acusó de los delitos de peculado, inviolabilidad del secreto y derecho a la intimidad.

EL ANUNCIO

En horas de la mañana de ayer, corrieron rumores sobre el regreso voluntario del expresidente Martinelli a Panamá. Su vocero, Luis Eduardo Camacho, convocó a la prensa nacional e internacional a una conferencia ‘urgente’ a las 4:45 p.m. en un restaurante de la localidad. El anuncio llegó acompañado de un retrato en blanco y negro del rostro del expresidente.

Repentinamente, una hora más tarde, Camacho lanzó un nuevo tuit con la misma urgencia, en el que cancelaba el encuentro: ‘URGENTE: El restaurante en que habíamos anunciado se realizaría la conferencia de prensa de la oficina del expresidente Martinelli nos canceló la reservación por problemas ‘técnicos’, lo cual nos obliga a posponer la conferencia de prensa anunciada; agradecemos su comprensión’.

No se explicaron las razones, pero en un intervalo de una hora algo cambió.

RETORNO VOLUNTARIO

Una de las formas de minimizar los riesgos de espera de extradición, según el abogado internacional Francisco Carreira, ‘es lograr un acuerdo entre las partes: la Fiscalía, el Departamento de Estado de Estados Unidos, la contraparte panameña, y el juez Edwin Torres, de la Corte del Distrito Sur de la Florida’.

Si manifiesta que desea retornar voluntariamente, tendrá que desistir de la apelación de fianza, así como de la apelación a la certificación de extradición, que en este momento corren los 30 días que concedió el tribunal a la defensa para presentar sus argumentos.

‘Sus abogados en Estados Unidos tendrán que informar al juez Edwin Torres que su cliente acepta voluntariamente la extradición y éste convocará a una audiencia’, añade Carreira.

‘Esta audiencia tiene como propósito determinar que la decisión de Martinelli es voluntaria, que nadie lo obliga, o lo hace bajo ningún tipo de presión’, explica el jurista.

En la audiencia el juez interrogará a Martinelli. Sería la primera vez que lo haga directamente desde su detención.

Una vez que esté satisfecho de que la decisión es voluntaria, entonces procederá a certifica la extradición y a enviar el expediente al Departamento de Estado para su implementación.

Al pasar a manos del Departamento de Estado, continuará preso Martinelli, hasta que la entidad haga efectiva la entrega.

‘No hay norma que dicte el tiempo que esto puede tardar, es una decisión ejecutiva, puede demorarse o acelerarse. Es el momento en que Martinelli realmente queda en manos de políticos. Corre el riesgo de que Panamá le pida al Ejecutivo norteamericano cuándo enviarlo, puede ser que los norteamericanos no sigan la petición del Ejecutivo panameño’, manifestó Carreira.

La logística se centra también en temas como dónde van a entregar al expresidente, quién lo va a recibir. Todo esto forma parte de la transferencia de la custodia del solicitado.

‘Es un problema policial, el Ejecutivo panameño tendrá que enviar una delegación panameña a Miami a recibirlo y traerlo a Panamá en un vuelo comercial o en un avión especial. Esa es una decisión del Ejecutivo panameño’, apunta Carreira.

Todo esto debe ser explicado al juez para que dé su visto bueno. Los fiscales y el Ejecutivo estadounidense también deberían estar de acuerdo.

Así las cosas, a su regreso, las autoridades tendrán que juzgar a Martinelli únicamente por los cargos que solicitaron su extradición: peculado por la pérdida del equipo Pegasus adquirido en Israel, y por inviolabilidad del secreto por haber escuchado las conversaciones de 150 personas.

En política juegan otros factores. Tal vez Panamá no esté listo para recibir a Martinelli por los tiempos políticos que vive, o que imponga ciertas condiciones para su regreso, que pueden incluir tiempo y lugar donde permanecerá preso a su regreso.

Carreira recuerda que el gobierno puede pedir una nueva extradición por otro delito, lo que podría convertirse en otra carta de negociación ante su regreso.

Al final, el ajedrez permite muchas jugadas; si el gobierno panameño quisiera que Martinelli permanezca en Estados Unidos puede presentar otro caso de extradición.

El 16 de julio está pendiente la audiencia de apelación de la fianza ante el Tribunal Federal de Atlanta, que está programada en Miami, Florida, en la que podría estar presente el Martinelli, aunque no es una práctica muy usual.

Los abogados pueden tener intenciones y hacer anuncios, señala el especialista, ‘pero al final hay que ejecutar la extradición y puede tomar el tiempo que estipulen los dos Ejecutivos’ .

 

Adelita Coriat