‘No quiero que mis seguidores me vean como un cobarde’

Independientemente de lo que ocurra el próximo domingo 12 de agosto, Rodrigo Sarasqueta, precandidato a la Presidencia de la República por Cambio Democrático (CD), ya se siente ganador.

Por la mente de Sarasqueta jamás pasó que durante esta primera experiencia electoral su figura fuera identificada por muchos politólogos como la pieza pivote de la cual depende el posible triunfo de los otros dos candidatos, José Raúl Mulino y Rómulo Roux.

‘Muchos me dicen que si me retiro de la contienda y, por ende, apoyo a Mulino o Roux, de seguro que mi decisión será crucial para el triunfo de cualquiera de los dos’, comenta Sarasqueta, quien, sin embargo, asegura que se mantiene firme en su lucha por lograr la nominación del colectivo político fundado por Ricardo Martinelli.

Sarasqueta guarda mucho respeto por todas las personas que lo apoyan y lo alientan. ‘No sé si, al final de la jornada, serán muchos o pocos los que votarán por mí. Pero no puedo desilusionar a uno solo de ellos. Por ello mantengo mi nombre dentro de la contienda. Es un irrespeto decirles ahora que me aparto dizque para el bien del partido. Siento que me verían como un perfecto cobarde’.

Como exsecretario ejecutivo de Seguridad durante la administración de Martinelli (2009-2014), Sarasqueta considera que, casualmente, aprendió de su mentor a ser persistente, a no claudicar.

Con apenas 47 años de edad, el benjamín de los candidatos de CD recuerda cuando Martinelli, durante su primer intento (2004) para ocupar la principal silla del Palacio de las Garzas, solo obtuvo el 5% del voto de los panameños; en la segunda experiencia sobrepasó el 60%. ‘Si me retiro antes del 12 de agosto reflexiona nunca sabré cuánta gente me apoya. Sería un cargo de conciencia que jamás se me esfumaría de mi cabeza’.

Asimismo, reconoce que en política dos más dos no es cuatro, pues es muy difícil precisar cuántos de sus seguidores pueden ser endosados a otro postulante.

Sarasqueta conoce al dedillo la historia de los fracasos políticos de Abraham Lincoln, quien, luego de ser derrotado en una decena de comicios antes de llegar a la Casa Blanca, hoy es el expresidente estadounidense más venerado de todos los tiempos. ‘Perder no es una derrota. Perder es una manera de conocer qué debo realizar en el futuro para alcanzar por fin la victoria’, subrayó el abogado experto en Derecho Constitucional. ‘Me siento conforme con la campaña que he desarrollado hasta el momento’.

Como todos los profesionales de clase media, Sarasqueta no cuenta con los recursos financieros de los cuales disponen sus rivales dentro de CD. ‘Estoy con los bolsillos rotos, pero dejo el llanto para los timoratos. Dios aprieta, pero no ahorca. Dios siempre proveerá’, asegura.

Preguntado si le han pedido que se retire de la contienda, Sarasqueta responde que diariamente recibe toda clase de invitaciones y peticiones en ese sentido. Afirma que él y sus otros dos contendientes son personas con características diversas, pues uno personifica el pasado con sus más de 30 años de vida política y el otro es el portaestandarte del continuismo varelista y la traición en grado sumo. ‘Yo, en cambio, represento a la generación que nunca ha sido tomada en cuenta’, observó.

Envía un mensaje final a las huestes de CD para que se formulen tres simples preguntas: ¿Quién ha sido el más leal a Ricardo Martinelli?; ¿quién no ha sido señalado por ninguna irregularidad? y ¿quién tendrá las agallas para que Juan Carlos Varela pague por todas sus fechorías?

‘Me dicen que si me retiro de la contienda y apoyo a Mulino o Roux, de seguro que mi decisión será crucial para el triunfo de cualquiera’.

 

Carlos Anel Cordero