Juez Mejía espera informe médico para reanudar audiencia

El magistrado Jerónimo Mejía, quien actúa como juez de garantías, reanudará la audiencia contra el expresidente Ricardo Martinelli una vez reciba el informe médico del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses o de los doctores que lo atienden en el Hospital Santo Tomás, tras sufrir una crisis de hipertensión, el lunes.

La abogada de la defensa, Holanda Polo, quien habló por primera vez durante todo el proceso que se inició el pasado 11 de junio, responsabilizó a Mejía de la salud de su cliente, ya que, según ella, el juez ‘lo agota’ y, sin querer, comete una tentativa de homicidio. ‘El tribunal lo somete a extensas audiencias, alto estrés. La certificación está ahí y se está cometiendo, sin querer, un homicidio en grado de tentativa, porque sabe el estado de salud en que se encuentra Martinelli’, manifestó la abogada al juez en la sala de audiencia.

A la salida, Polo indicó a los medios que hoy presentará una querella en contra del magistrado Mejía por tentativa de homicidio, por atentar contra la vida de Martinelli, y por delito contra la libertad individual, que dice que ningún detenido puede ser sometido a torturas psicológicas, delito que tiene pena de cinco a ocho años.

MITCHELL DOENS
ACUSADOR

‘La gente que aparece señalándolo, algunos de su círculo cero y otras personas de su gabinete (causan en Martinelli preocupación). Está viendo la causa perdida’

Hoy se espera que el Pleno de la Corte Suprema de Justicia determine si mantiene la competencia del caso. La defensa de Martinelli presentó un amparo de garantías que pretende trasladar el caso a un juez de circuito, argumentando que Martinelli ya no es diputado del Parlamento Centroamericano. Al no tener esa condición especial, sus abogados alegan que debe ser juzgado por la justicia ordinaria.

La de este martes fue la audiencia más breve que ha presidido el magistrado Mejía en este proceso. Solo duró 14 minutos y se realizó en ausencia del acusado, quien se encontraba internado en el Hospital Santo Tomás desde la noche anterior.

El lunes, cerca de las diez de la noche, cuando culminó la audiencia en la que el fiscal acusó al expresidente de cuatro cargos y pidió una pena de 21 años, Martinelli sufrió otra crisis hipertensiva y —según su abogada— tuvo que ser trasladado en camilla desde la Corte hasta el nosocomio, donde pasó la noche en cuidados semiintensivos.

El Sistema Penitenciario envió una nota a la Secretaría de la Corte en la mañana de ayer para notificarle sobre la situación del reo.

El fiscal Harry Díaz solicitó al juez que el exgobernante fuera evaluado por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses para acreditar su estado de salud y reprogramar la audiencia.

Díaz se quejó de que la audiencia ha sido dilatada en múltiples ocasiones, por los abundantes recursos que interpone la defensa de Martinelli o por su estado de salud.

La defensa contestó a la Fiscalía que entre los documentos que se habían aportado al juez en horas de la mañana había un informe de cardiología en el que se constata que su cliente ha sido sometido a procesos extensos.

‘Tenemos a una persona enferma. Que en Estados Unidos estaba bien, (pero) ahí no tenía este estrés, no tenía este ritmo, ahí tenía compañeros’, dijo Polo en la audiencia.

Mitchell Doens, del grupo acusador, expresó que Martinelli se ha dado cuenta de su situación. ‘La gente que aparece señalándolo, algunos de su círculo cero y otras personas de su gabinete’, causan en Martinelli preocupación. ‘Está viendo la causa perdida’, consideró Doens, ‘(su estado salud) se agrega como un elemento más que se debe tomar en cuenta en el proceso, porque hay que evitar que le pase algo, y ser pacientes’.

‘No obstante, en algún momento regresará frente al juez. El expediente es fuerte y los testigos… eso es lo que lo tiene así. Ayer, por primera vez, él escuchó los argumentos probatorios que hay en su contra, eso fue lo que lo descompensó’, añadió Doens.

Sobre la decisión que debe adoptar el Pleno hoy, Doens dijo que es un tema ventilado y que es muy difícil que los magistrados cambien de opinión. ‘No debió haberse admitido el recurso. Usted se imagina que la Corte es la que acepta la acusación, nombra al juez de garantías y al fiscal, que diga ahora que no tiene competencia, no es lógico. No veo qué argumentos se pueden utilizar para decir que no tienen competencia’, puntualizó.

 

Adelita Coriat