¿De qué nos ha servido? De OCDE y notas sueltas.

Han pasado dos meses desde que el Foro Global de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estuvo en Panamá. Todo indica que nos han calificado como un país ‘Largely Compliant’; es decir, que cumplimos con la mayoría de los actuales requisitos para no terminar en su temida lista de países no cooperantes. A pesar de que no estamos de acuerdo muchas veces con el manejo que le da el Gobierno a esta intromisión de un club de países ricos en nuestros asuntos y con los ataques a nuestro pequeño país, debo reconocer que la presión internacional hacia Panamá parece haber bajado. Enhorabuena al Gobierno.

Pero el silencio que se produce entre los ataques me obliga a mantener vigente nuestra posición de que debemos hacer respetar nuestra soberanía y que lo que busca la OCDE es favorecer los intereses de sus países a costa de los más pequeños. Las noticias que salen, casi a diario, nos obligan a seguir escribiendo sobre la hipocresía con que los países y los funcionarios de la OCDE quieren manejar el mundo.

Irlanda. Hay optimismo y un gran orgullo en el pueblo irlandés, como denota el artículo de la revista TIME de la semana del 13 de julio de este año. A pesar de venir de años muy difíciles por la crisis bancaria de 2008 y de ser, perennemente, considerado como uno de los países más pobres de Europa, han logrado, a través de la competencia fiscal en pocos años, convertirse en la envidia de los miembros de la Unión Europea. Comenta el artículo de Time: ‘La reputación como paraíso fiscal se mantiene intacta, a pesar de algunos golpes. Su tasa corporativa de 12.5 % y una variedad generosa de concesiones especializadas han hecho de Irlanda un imán para empresas de tecnología norteamericanas y multinacionales farmacéuticas buscando establecer una Casa Matriz fuera de su país de origen ‘.

Su primer ministro, Leo Varadkar, comenta: ‘Yo creo que el hecho (de) que estemos defendiendo nuestra política fiscal manda un mensaje positivo a las compañías, americanas u otras, que quieran invertir en Irlanda ‘. Recordemos que la Unión Europea (UE) sancionó a Apple, cuyo centro de operaciones europeo está establecido en Irlanda, con US$16 billones en impuestos atrasados y, tanto la empresa como el Gobierno irlandés, apelaron la decisión. No veo que este asunto haya puesto a los irlandeses nerviosos por no cumplir con los caprichos enfermizos de la OCDE y la UE.

Chile. En un artículo dirigido al director del Diario Concepción de Chile, del 27 de julio de 2017, el abogado Claudio Bustos resalta algo que, para aquellos que aún creen que la OCDE busca lo mejor para el mundo, no debe dejar duda del afán de dicha organización en acabar con los países que no forman parte de su club de países ricos. Cito al colega chileno, quien comenta sobre recientes cambios a las leyes fiscales de su país: ‘Entre las condiciones que el citado artículo [41 H] menciona como características, se encuentra la tributación efectiva sobre los ingresos de fuente extranjera inferior a 17.5 %, entre otras. Sin embargo, la norma se autoimpone una limitación, al señalar que NO SE APLICARÁ LO DISPUESTO EN ELLA A ‘MIEMBROS DE LA OCDE ‘. (El destacado en mayúsculas es nuestro).

Finaliza el colega en forma contundente: ‘El beneficio tributario que contemplan dichas jurisdicciones es, en muchos casos, equivalente al que ofrecen otros Estados que tienden a identificarse más con la acepción de ‘paraíso fiscal’, tales como BVI o Panamá. AL PARECER, EL HECHO DE FORMAR PARTE DE LA OCDE, OFRECE INMUNIDAD RESPECTO A LA CONDICIÓN DE JURISDICCIÓN DE BAJA O NULA TRIBUTACIÓN. De ser así, estas jurisdicciones serán usadas de manera cada vez más frecuente por los inversionistas y empresas en el futuro, convirtiéndose, quizá, en los ‘paraísos fiscales’ del siglo XXI ‘. (El destacado en mayúsculas es nuestro). A buen entendedor pocas palabras.

La hipocresía francesa .Queda claro que Francia lidera la burocracia de la OCDE en los ataques contra Panamá. Los galos no han hecho más que criticar y denigrar a nuestro país. Sin embargo, la verdad siempre sale a relucir. La hipocresía, decía Frederick W. Robertson, no merece misericordia. Por eso nos place que, en su edición del 28 de julio de este año, el diario español Expansión informa que ‘La Comisión Europea obliga a Francia y a Bélgica a acabar, antes de que concluya 2017, con las VENTAJAS FISCALES que ofrecen a sus puertos. La Dirección General de Competencia ha anunciado hoy que LA EXENCIÓN DEL IMPUESTO DE SOCIEDADES de la que gozan muchos de los puertos marítimos y fluviales de estos dos países constituyen una ventaja selectiva no justificada y que distorsionan ilegítimamente la competencia ‘. (El destacado en mayúsculas es nuestro). Vea usted. ¿Con qué moral los franceses del Gobierno de Hollande atacaban a Panamá, si ellos también estaban ofreciendo incentivos fiscales a sus puertos para poder competir?

Por suerte, el Gobierno de Macron parece estar más interesado en elevar su figura como el gran líder y salvador de Europa que en ensañarse con Panamá, como hizo el cobarde de Hollande.

Sociedades peligrosas. Este libro escrito por una periodista del diario La Prensa y su esposo ha sido una grata sorpresa. Debo confesar que pensé que sería una obra más que se aprovecharía de la mala imagen que no dejaron los mal llamados Panamá Papers. Sin embargo, tiene un balance adecuado de los hechos y critica, fuertemente, a los Gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra por su hipocresía en el tema de los paraísos fiscales. El libro se lee como una novela, llena de amenazas, guardaespaldas, etc., pero retrata correctamente que, por ser mejor ‘branding ‘, le pusieron el mote de Panama Papers al robo y a la publicación de información confidencial de la firma Mossack Fonseca. De alguna forma redime la actuación de dicho diario nacional en esta investigación que tanto daño hizo y sigue haciendo a Panamá. No se ganará el Premio Pulitzer, pero para los que critican a la plataforma de servicios legales panameña puede ser una interesante lectura. Enhorabuena a los autores.

Álvaro Tomas

ABOGADO