Apoyemos a GESE

El pasado 13 de julio se venció la licencia para que empresas y ciudadanos estadounidenses pudieran hacer negocios con GESE, responsable de la publicación de La Estrella de Panamá y El Siglo , y el Gobierno de Estados Unidos, a través de la OFAC, decide no extender esta licencia. Ante esta situación, quiero expresar mi indignación por tal decisión, dada la importancia que tienen estos dos diarios, fundamentales en la historia panameña, y a la misma vez exhortar a los panameños a apoyarlos apersonándose a sus instalaciones a firmar la Declaración por Panamá .

Esta decisión afecta el libre funcionamiento de estos diarios, al prohibir que proveedores estadounidenses puedan proveer de los insumos para que esta casa editorial continúe publicando estos diarios, lo cual pone en riesgo la libertad de expresión y priva a la ciudadanía de ejercer su derecho a la información en el futuro. Adicional, el grupo ha recibido cancelaciones de pautas publicitarias, póliza de seguros y contrato de afiliación Visa/Mastercard, lo que ha obligado a GESE a dejar de circular los fines de semana y reducir el tiraje de estos diarios. Desde ahora estamos viendo las consecuencias de esta decisión que vulnera la libertad de expresión.

Es inaceptable que Estados Unidos, con esta decisión, haya cedido a las ansias de ciertos poderes sociales por violentar la libertad de expresión, que han tenido la osadía de ultrajar la labor de estos nobles diarios, los cuales representan el sentir de toda la ciudadanía panameña que, en pleno ejercicio de su derecho a la información, acceden a ellos para enterarse de todo lo que sucede en Panamá y el mundo.

Estos diarios se han convertido en verdaderos forjadores de la libertad de expresión, en un puente para que la ciudadanía pueda expresarse libremente ante situaciones que le aqueja. El hecho de que Abdul Waked y su conglomerado de empresas (incluida GESE ) esté en esta lista es utilizado como pretexto para tomar esta decisión, perjudicando la salud financiera de la casa editorial.

Este acto es una total agresión a la libertad de expresión, por eso no debemos quedarnos callados ni mostrarnos indiferentes; es hora de levantar nuestra voz y no permitir que estos diarios desaparezcan por la intransigencia de sectores que lo único que desean es coartar la libertad de expresión y así ocultar sus posibles actividades ilícitas.

Debemos estar conscientes de que hay más de 240 trabajadores que dependen de esta casa editorial para llevar el sustento a sus familias, estos han tenido que vivir una angustiante incertidumbre sobre lo que vaya a pasar con lo que consideran su fuente de ingresos. Por estas familias y por la libertad de expresión es que debemos estar unidos para solidarizarnos con estos diarios que forman parte de nuestra identidad como panameños.

Christian Marciaga